Medio revela que hay registros de cómo operaron sicarios en Paraguay

2024-06-11 07:23:36 AM
La investigación indica que criminales de Brasil y Paraguay se aliaron para gestar el asesinato del fiscal y juntaron un millón de dólares. Apuntan a Pavão, Miguel Insfrán (Tío Rico) y Jaime Franco.

El medio colombiano Semana accedió a la investigación transnacional del caso Marcelo Pecci y reveló que el plan inicial era ejecutar el crimen en Paraguay, pero no se pudo debido a la seguridad del fiscal antidrogas, por lo que el 10 de mayo del 2022 fue asesinado en Cartagena, Colombia.
La publicación periodística indica que el crimen fue gestado por narcotraficantes paraguayos y brasileños que se aliaron e hicieron una “vaquita” para juntar el dinero necesario para financiar el plan, que alcanzó un millón de dólares. Entre los señalados figuran tres altos criminales: Jarvis Chimenes Pavão, Miguel Insfrán alias Tío Rico y Jaime Franco.

Pecci viajó con su esposa Claudia Aguilera de luna de miel y esto fue aprovechado por los narcos, que contrataron sicarios de una agencia criminal de Medellín para que cometan el asesinato en una playa de la isla de Barú.

La investigación de la policía y la fiscalía de Colombia resolvió el hecho en tiempo récord y logró la captura de los autores materiales que ya fueron condenados, sin embargo, los autores morales no dejaron rastro, por lo que no fueron identificados aún.

El medio indica que los mafiosos llegaron a un acuerdo en Brasil para matar al fiscal y desde ese país los sicarios se trasladaron hasta Asunción, para lo que se juntó el millón de dólares.

 

“Ya hay rastro y datos exactos de las reuniones y sus participantes, cómo se movió el millón y del grupo de sicarios que durante varios días siguió al fiscal antimafia en los despachos judiciales, su oficina y hasta su casa en Paraguay, donde vivía con su esposa, la periodista Claudia Aguilera”, expresa el artículo de Semana.

Una de las fuentes que confirma esta operativa es Francisco Luis Correa, quien transportaba las armas para el crimen en Colombia, y colabora bajo principio de oportunidad.

El objetivo era que parezca un robo, pero no fue posible, y por eso esperaron hasta el último día. Para esto se hizo una nueva “vaquita” de un millón de dólares. La oficina de sicarios se repartió 2.000 millones de pesos.

Una de las formas que usaron los investigadores colombianos para llegar a los posibles autores intelectuales fue cruzar los nombres de las investigaciones de Pecci, donde encontraron a Pavão, un narco brasiguayo que estaba preso, primero en Paraguay y luego extraditado al Brasil, pero seguía comandando sus operaciones desde la cárcel, hasta que el año pasado fue desbaratada su red.

Por medio de A Ultranza además llegaron a Tío Rico, que mandaba droga a Europa y fue detenido en Brasil.

Finalmente, el paraguayo Jaime Franco, el otro colaborar del financiamiento, fue además condenado a 18 años tras una investigación de Pecci, pero nunca dejó de operar.

Por otro lado, la investigación desde Paraguay tuvo muchas críticas. El fiscal general Emiliano Rolón reconoció que no tienen nada y que no podrán identificar al autor moral.

 

Fuente:  www.semana.com